Una de las cosas que más me emocionan, es la risa de los bebés. Esa sonrisa limpia, y que es fácil de provocar con lo más simple. Y es que los niños no se complican, y reaccionan con sorpresa ante cualquier evento, como por ejemplo, cuando se rompe una hoja de papel. Mira el vídeo, y sabrás a lo que me refiero. Disfrútalo.
Hoy es un día especial para mí. Hoy es un día en el que cojo mi libreta y anoto todo lo que he aprendido, jodido, arreglado, inspirado, destruido, levantado.... Hoy cumplo 39 años y me siento igual que cuando tenía 20 (aunque con más experiencias acumuladas en la joroba). Durante estos años, lo que he aprendido es ser agradecido. Buena parte se lo debo a mis padres y a mi mujer.
Una mujer que admiro mucho me contó una historia que me sobrecogió: Le conocí cuando yo tenía once años. Él era mayor que yo por cuatro años y no dejaba de molestarme. Me atemorizaba un poco. Con el paso de los años me llegué a enamorar de él y noté que él de mí...ya no era sólo un gusto, era un cariño mayor. Terminamos el colegio, él antes que yo, y me decidí a estudiar enfermería, pues en casa era lo que podían costearme. Con esfuerzo y dedicación terminé la carrera y él seguía siendo mi amor, la persona en la que tenía depositado mi corazón. Al término de la carrera, tenía que ir de viaje a provincia y me tenía que alejar de él. El me propuso hacer el amor. Temía que conociera a alguien y le dejara. Tonto. Aún así accedí, porque le quería. Yo tenía 19 años y seguía siendo virgen, él era mi primer hombre, mi primer amor y mi primer hombre. Pasaron dos meses y no me bajaba el periodo. Me preocupé, eso sólo significaba una cosa, pues aunque no nos habíamos protegido, las cuentas me sal...
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